[Miembros Históricos RLG] Hunter S. Thompson


[Miembros Historicos RLG]

"No recomiendo el uso de drogas peligrosas, el consumo de alcohol, o la locura, pero en mi caso han funcionado."

Hunter Stockton Thompson (18 de julio de 1937 - 20 de febrero de 2005) fue un periodista y escritor estadounidense, creador e icono del periodismo gonzo, un modelo de periodismo que plantea eliminar la división entre sujeto y objeto, ficción y no-ficción, y objetividad y subjetividad.

Muchos lo conocen por su obra más famosa, Miedo y Asco en Las Vegas, pero lo que realmente lo lanzó a la fama fue su colaboración con los Random Local Guys, con su artículo titulado Miedo y Asco en Barcelona.

Disclaimer: Esta nueva minisección nacida de las portadas de nuestra pagina de facebook esta destinada a homenajear nuestros mas ilustres miembros de RLG, para recordar que también como nosotros fueron algún día chicos locales algo freaks de algún pueblo o ciudad en el culo del mundo. Porque si, sin necesidad de que mueran o de que sea su aniversario para recordar que fueron grandes.

Miedo y asco en Barcelona. Crónica del concierto de The Brew en el Apolo2


Este martes, sobre las 4 de la mañana, después de haber publicado canciones que escuchar en frente de una hoguera y haberla compartido en Facebook, paseando por este vi una publicación de la página del grupo británico The Brew que decía: “Our European tour starts tomorrow in Barcelona! See you all soon!!”; cosa que me sorprendió desagradablemente ya que yo pensaba ir a ese concierto, y no lo esperaba hasta mediados de marzo y creía que caía en sábado. En seguida me entró una desesperación al comprobarlo en la página oficial; no sabía si podría montármelo para poder ir; esa angustia duró muy poco.

Por supuesto que iba a ir, no me he perdido una de sus visitas por aquí desde que los conozco.

The Brew

The Brew es un grupo del Reino Unido que descubrí muy de casualidad un domingo por la mañana en TV1, retransmitían un concierto del festival Luna Lunera; y la música de esta gente me flipó.

Tocan Blues Rock, con influencias de Led Zeppelin y Jimi Hendrix; el batería es el hijo del bajista.

Hecha ya la extensamente amplia descripción de esta banda me dispongo a proseguir.

Cogí un bus por la tarde dirección la estación norte de Barcelona, la cual está considerablemente cerca del piso de Jordi. Estuvimos un rato allí, seguramente comentando genialidades y nos dirigimos hacia Plaza Cataluña, donde habíamos quedado con Pep. No tomamos ninguna droga alucinógena. Cosa de una hora y media después, Jordi se compró una cámara réflex en vez de una compacta, estuvimos mucho rato delante del expositor, hablando sobre muchos temas totalmente ajenos a camaras, y cuando el tema de conversación trataba sobre qué cámara era más conveniente, no dejábamos de decir tonterías, como sobre cómo la brida puesta en el objetivo afectaba a la capacidad máxima de ISO de la cámara. La droga que no habíamos tomado estaba empezando a subir; todo era muy divertido, y no podíamos parar de decir cosas absurdamente desternillantes.

Jordi se dirigió hacia su casa y yo y Pep estudiamos la situación:

-Faltaba media hora para que abrieran las puertas y una para que empezara el concierto, el Apolo está bastante lejos de donde nos encontrábamos y no pensábamos coger un metro.

 -Teníamos que cenar.

 -Teníamos que encontrar alguien a quien pillar hierba, nuestro único contacto en la gran ciudad tenía su teléfono móvil apagado o fuera de cobertura.


Pillamos unas hamburguesas en el Burger más cercano, y atravesamos carrer Tallers con la esperanza de que algún simpático perroflautas nos pudiera pasar algo de maría, pero no fue así. Un trozo más adelante probamos de entrar en una asociación, pero no somos miembros, así que nada; decepcionados y de camino al Apolo le pregunté a un latino con unos ojos muy achinados si sabía a quien pillar, sonrió y asintió. Pidió que le siguiéramos, caminaba de una forma muy turbia y una enorme sonrisa se le marcaba en la cara; moviéndose detrás de él Pep me miró de una manera que no sabría describir, pero supe a la perfección lo que quería decirme, yo estaba pensando exactamente lo mismo, aquel tío nos estaba llevando a un callejón para junto a su pandilla zurrarnos y llevarse nuestro dinero. Si no estábamos atentos no solo podíamos quedarnos sin la mota, sino que también podíamos quedarnos sin concierto, y yo sin poder volver. ¿Aquel riesgo merecía la pena? ¿Era ya demasiado tarde para decirle a aquel individuo que no queríamos su droga?



Se paró delante de la asociación donde no nos habían vendido, le di el dinero, entró y al salir nos dio la hierba, todo muy legal; a pesar de que nos dio solo un gramo, pero en el caso de que sólo hubiera pillado cinco, o nos hubiera cogido algún cogollo, nos daba totalmente igual, solo queríamos ver el concierto fumados. Le agradecimos la adquisición, y a un cuarto de hora de la apertura nos dirigimos al concierto, ahora ya con todas las tareas cumplidas.

El miedo y la paranoia que habíamos sufrido sólo podía significar una cosa, la droga había pegado fuerte...
No había tiempo para pararse para fumar, así que Pep se lió el porro mientras caminábamos y lo enchufamos a la altura de Sant Antoni; por lo visto y a “diferencia” de aquí en Sant Feliu, en Barcelona no es muy normal ir fumando petas por la calle tan anchamente. En cierto momento, mis ojos de elfo visualizaron dos mossos de escuadra en el horizonte, así que cruzamos casualmente al otro lado de la carretera, pero a la vez, ellos hicieron lo mismo. En un hábil reflejo, me di media vuelta para volver a cruzar la calle, pero Gonzo en un arrebato de sensatez me cogió y redirigió, y para no cruzarnos con ellos nos metimos en otra calle.
Fue agradable notar como subía el peta, no queríamos ver el concierto sobrios.
Ya había pasado un cuarto desde la hora de apertura de puertas, y Pep me confesó que en realidad no sabía exactamente donde se situaba esa sala. Preguntamos a un señor, y esta resultó estar a la vuelta de la esquina. Nos fumamos otro porro con bastante prisa y nos dispusimos a entrar; cuando, el segurata le pidió el DNI a mi acompañante menor de edad. ¡Menuda osadía! 
Tras un rato de discusión con sus compañeros y a regañadientes, ambos pudimos entrar.

Pepe tope de Sabrosón disfrutando de su cerveza como si no hubiera un mañana.

Esta era la cuarta vez que iba a ver a The Brew en directo, y hasta ahora nunca me habían decepcionado, de hecho, su directo es de los mejores que nunca he visto. Y tal como esperaba, en esta ocasión no fue menos. Seguramente con puntualidad, apagaron las luces, y una música bastante épica empezó a sonar, un foco rojo empezó a iluminar el escenario con progresiva intensidad, y en el clímax de la canción Jason Barwick, Tim y Kurtis Smith entraron en escena y el concierto empezó.

Tocaron bastantes temas del nuevo disco, pero obviamente dejando sitio a los clásicos de la talla de Every Gig Has a Neighbour. Como ya me pasó con The Third Floor, Control suena aún mejor en directo; esta gente tienen una compenetración musical que sobrepasa lo común, en más de una improvisación me costaba creer que estuvieran clavándolo de tal manera.


Jason Barwick

La introducción que tocaron para Kam fue increíble, y bastante ácida, ya avisó Jason diciendo que lo que venía era psicodélico.


 

No faltó el giño a Led Zeppelin cuando Barwick usó un arco de violín para acariciar su Les Paul; después golpeándola y levantando el brazo derecho, exigiendo un “UEE”  procedente del público, igual que Jimmy Page en el directo de Dazed and Confused. Acto seguido, Jason y Tim dejaron el escenario a Kurtis para que se marcara un solo de batería, y este fue, como siempre, muy bestia, sobre todo cuando tira las baquetas y continúa con las manos. La improvisación debió durar siete u ocho minutos, entonces, la resta de componentes volvió al escenario y concluyeron con el final de Moby Dick, siguiendo con el guiño al mítico grupo de rock.


Tim Smith

Hicieron la finta de que el show había terminado y se fueron, pero volvieron; no era el momento de despedirse aún, y como no podía ser de otro modo, terminaron el espectáculo con A Million Dead Stars; al final de la canción dejaron de tocar para que la cantásemos todos juntos a capela, con el joven Barwick sentado en el borde del escenario.

Al salir, compramos unas birras a un paki, descansamos mientras las bebíamos y fumábamos un cigarro, y cogimos el metro dirección casa Jordi, dentro del transporte nos dimos cuenta de que yo había perdido mi preciada bufanda, y Pep la hierba que nos quedaba. Pero las pérdidas no eran suficientes como para opacar la genialidad de esa noche.




El público era muy amplio en cuanto a edad, pero predominaba el genero masculino. Jóvenes había pocos; la mayoría de asistentes pertenecían a la mediana edad, los típicos hombres fanáticos del rock clásico y antiguo desde su adolescencia. Estos encuentran su salvación en esta banda, ya que pocos grupos quedan de este estilo que puedan presumir de influencia y no imitación, de una puesta en escena tan apoteósica y de un talento tan destacado. También estaban los inolvidables yonkies de carácter, los que no les importa apartarte a ti y a un par de personas, porque acaban de llegar y quieren un buen sitio. Es también destacable la presencia de algún casi anciano, alguien que debía haber nacido cuando todo este genero surgió y estalló hacia lo más alto.

Actualmente y desde hace bastante, parece que los grandes y no tan grandes grupos de música han olvidado la magia y espontaneidad de la improvisación, ese inexplicable cosquilleo que recorre por dentro del músico y el espectador, esa sensación de notar y entender el flujo de la música en el ambiente, el casi palpar la textura del sonido de los instrumentos. Que lo mantengan, aparte de todo lo ya mencionado, es lo que convierte a The Brew en un grupo a tener en cuenta. Anoche pude casi tocar su música, tocar refriendome al sentido del tacto, pude saltar y mover la cabeza a ritmo de blueseros riffs, pude cantar a pulmón, sentí admiración y motivación.

I'll see you soon.

[Capitulo 1] Home


Mis dedos repasan la sucia y fea funda de una butaca de autobús como si fuese la cosa mas maravillosa del mundo. Lentamente, me levanto de la ristra de asientas traseros, donde se sientan los chicos guays en las excursiones. Suponiendo que siguen haciéndose excursiones en alguna parte. Yo no iba nunca a las excursiones, pero se que existieron alguna vez cuando el mundo era un lugar mas civilizado. Hoy, no hay luna que ver, así que voy por el pasillo, acariciando cada centímetro de la creación. Observo cómo, en sus asientos, duermen los que estos últimos meses han sido mis hermanos. No mis hermanos de sangre, pero mis hermanos al fin y al cabo; los únicos que he tenido. Los últimos que me quedan.

Me encantan estos momentos de tranquilidad en los que el mundo se derrumba a mí alrededor. Es cuando realmente se aprecian las cosas tal y como son. Cuando uno lo pierde todo no tiene sentido ponerse nervioso, gritar o enfadarse; y nosotros cada día lo perdemos todo. Cada día que pasa perdemos a alguien, cada día se pierde para siempre un monumento, se borra el nombre de una persona o se pierde el último registro de una canción, un pedazo de la humanidad misma. Son tiempos oscuros, o eso dicen. No puedo recordar con claridad el momento exacto en que todo cambió, pero nuestro mundo pasó de ser un poco raro a un caos absoluto, o eso dicen, pues en mi mente el mundo siempre ha funcionado de una manera errática, sin sentido y absurda, la única diferencia es que ahora parece ser que todos están de acuerdo conmigo.

Un traqueteo súbito revela que ya cruzamos el primer puente. 

Sigo mi pequeña caminata por el pasillo del autobús escolar número trece. Algún día fue un autobús escolar amarillo y cliché antes de ser nuestro búnker salvador ambulante. Ahora parece más un objeto de coleccionista sacado de alguna serie de anime steampunk. Desde afuera, corrosión, parches de metal y visibles toscas reparaciones de emergencia lo definen como un vehículo de supervivencia. Por dentro, es un ménage à trois de butacas arrancadas, objetos personales, provisiones y gente endurecida que lo definen como su hogar. 

Lo tratamos con una devoción cuasi religiosa. Por ejemplo, todo el mundo aquí dentro tiene su asiento, un asiento que ha aprendido a tratar como parte de su vida, su último refugio. El asiento de cada uno es considerado algo sagrado. Desde que nos vimos obligados a sobrevivir de esta manera, cada uno de nosotros duerme, reza, llora, agoniza e incluso muere en su asiento, reconvirtiendo si hace falta el autobús entero en un hospital de campaña improvisado. Aquí murió Yin, aquí nos dejaron Lyla, Sea, Goth, Lost… Aquí se suicidaron Leader, Music y Ishma. Se me hace raro pensar en ello, siempre me ha sorprendido la rapidez con la que nos acostumbramos a las cosas, es como si ya siempre hubiésemos sido en realidad los mismos, pero no es así. Se que no es así. Aquí nos dejó Boy. Todos teníamos a Boy siempre en nuestras cabezas, y ahora lo vamos a tener para siempre. Fue de esas escenas que hielan el alma y que se quedan para toda una vida; de esas que puedes estar con ochenta años en tu lecho de mundo habiendo visto el mundo entero y aún son capaces de conmoverte. 



Justo ahora estoy pasando al lado del asiento de Boy. Hace una semana que se fue. Solo una semana. Para mí es como si hubiera pasado una vida, y aun ni siquiera hemos limpiado las manchas de sangre que han quedado en la tapicería. Toco sin querer con el codo una de esas terribles manchas y noto como se me eriza la nuca en el mismo momento en que siento el contacto con la sangre de mi hermano. Se me dilatan levemente las pupilas, un escalofrío de placer recorre mi espina dorsal y siento como me excito levemente. No piensen mal de mí, ya nos iremos conociendo con el tiempo.

Un nuevo traqueteo, ahora más suave, nos indica que hemos llegado al segundo puente.

Sigo pasando asientos en silencio, intentando disfrutar cada instante como si algo me lo fuese arrebatar, lo cual es más que plausible. He tenido ese miedo toda mi vida, y ahora, a un par de puentes de mi destino, está más presente que nunca. Tengo ese miedo porque el presente es un concepto raro para mi; la mayoria de la gente parece tener muy claro lo que es el pasado, el presente y el futuro, la mayoria de la gente ve el tiempo como algo lineal; causas y consecuencias por separado. Se ciertamente si algo ha ocurrido hace un año o esta ocurriendo ahora, y no puedo predecir el futuro ni decirte que va a pasar mañana por la tarde. Pero a veces, es como si lo sintiera. A veces, veo un cuchillo en el suelo, y justo después, cae de la mesa. 

¿Has tenido alguna vez la sensación de que lo que vives es la copia de algo que ya ha pasado? 

Llego a uno de los asientos delanteros y me siento en el que estos últimos meses ha sido el único rincón del mundo que he podido llamar hogar. No con la intención de dormir, llevo dos días sin poder descansar un solo minuto de mi propia consciencia, e intentar dormir con la sensación del estómago cortado por un sentimiento reprimido de pánico y temor es un acto más de fe que de voluntad. 

No, no voy a dormir. Tampoco lo necesito.

Busco debajo de mi refugio y saco la única prenda que conservo en buenas condiciones. Es una chaqueta algo grande para mí, una chupa de cuero que saqué de un gran hombre en lo que antes se hacía llamar Holanda. La chaqueta del melenudo muerto holandés tenía muchos bolsillos, algún detalle de metal y un bordado en la espalda de lo que parecen ser unos esqueletos tocando el violín con un gran nombre encima. Debió de ser el nombre de algún grupo de mierda; normalmente ignoro la chaqueta la mayor parte del tiempo porque detesto el metal, aunque soy consciente que me da un toque de chico duro cuando la llevo.



Rebusco entre los bolsillos y saco una moneda que debió significar algo algún día; en una cara, el perfil de alguien que fue rey algún día y en la otra cara un número que debió significar dinero algún día. Es mi moneda de la suerte. Bueno, técnicamente, era mi moneda de la suerte. Ya no existe la suerte. Ahora es mi moneda de pensar. La odio, pero no puedo prescindir de ella. En las largas horas que paso en mi refugio pensando, evitando la realidad, he desarrollado la costumbre de ir tirando y cogiendo al aire la moneda continuamente. A veces, cuando estoy obligado a tomar una decisión, asocio una opción a cara y otra a cruz, y entonces tiro esa malnacida al aire bien fuerte. La moneda da vueltas sobre sí mismo, la atrapo con un zarpazo y nunca miro el resultado. El resultado no importa. En el momento en que tiro la moneda se que resultado quiero, pues como si lo único que buscase fuese una señal del destino mi cerebro piensa “ojala toque la primera opción”. Entonces sé que la primera opción es la correcta. Nunca miro la moneda, no hace falta. 

Hoy la necesito mas que nunca. Tengo mucho que pensar. La tiro una vez, y otra, y otra, y otra…

Acabamos de pasar el último puente. Han pasado algunas horas, el Sol de alza limpio y mis hermanos empiezan a despertar. Dejo la moneda en la chaqueta, me levanto de mi refugio y voy a la parte trasera del autobús escolar número trece a combatir mis pensamientos. 

¿Has tenido nunca la sensación de que algo malo va a ocurrir? 



Pues yo cuando lo siento, sé que algo malo va a ocurrir, no lo sé explicar con palabras. Mientras mis pensamientos están muy lejos de este autobús, en bosques helados y animales de luz bajo arboles puros, oigo un grito agudo en las profundidades; me giro inmediatamente y nadie ni nada parece haber cambiado. Se me corta la respiración, siento el vacío en mi estómago y cuando todo parece calmado lo vuelvo a oír, un grito agudo, seco, como de una señal mal sintonizada, y se va apagando acompañado de ruido blanco visual. Como si fuesen interferencias, mi cerebro se desconecta de la realidad. Abro los ojos y descubro que nunca me he levantado de mi refugio. Tengo la moneda en la mano y, ahora sí, pasamos el tercer y último puente hacia La Reunión. No me he dormido. O, en cierto modo, no parecía un sueño. ¿Son mis sueños muy reales o ya no sé distinguir la realidad?

¿Has tenido nunca la sensación de que algo terrible va a ocurrir?


Continuará.

Imágenes: Chaosfissure

[RM] Canciones que escuchar frente a una hoguera, por Cristian P. Ruiz


Este tema ya fue escogido por Pau Pérez cuando colaboró con nosotros, y la verdad es que me parece un gran tema. Hay música adecuada para escuchar en frente de una hoguera y música que no; una canción puede ser muy buena y todo lo que quieras, pero no pintar nada en determinado contexto, y el contexto en el que más he visto “cagarla” al que hacía de DJ es en este. Acampada veraniega en el bosque, total oscuridad, una visión de la hoguera a la que acompaña el silencio, tan solo interrumpido por el sonido de las ramas quemarse; el humo del fuego se mezcla en lo más alto con el de tu cigarro y el del porro que está paseándose amablemente. Todo va genial hasta que, a un amigo borracho se le enciende la lucecita de poner música, lo que a él le apetece escuchar; y de repente, esta mágica calma es sepultada por una guitarra eléctrica tan distorsionada que cuestan distinguir las notas y una batería que abusa un doble pedal, no dejando un solo momento en el que este no suene muy deprisa.

¡A LA HOGUERA!

Te pido que, cuando te encuentres en esta situación, si la canción que vas a poner no está hecha para fluir con el momento, más vale que dejes a tus amigos continuar con el silencio.

Aquí recopilo algunas de las canciones que creo que están hechas para escuchar en plena noche ante una hoguera, en el ambiente tranquilo de una acampada y no un “botellón” en el bosque. No explico los motivos por los que considero que son apropiadas, me es imposible, simplemente tienen ese algo.

[Recomendaciones Musicales] Canciones que escuchar frente a una hoguera



Esta canción es una canción protesta, que habla sobre el cambio y el curso natural de la evolución de ideologías entre generación y generación. Si más no, lo que consigo entender promueve esta idea.


“Come senators, congressmen
Please heed the call
Don't stand in the doorway
Don't block up the hall
For he that gets hurt
Will be he who has stalled
There's a battle outside
And it is ragin'
It'll soon shake your windows
And rattle your walls
For the times they are a-changin'”


El fuego es cambio, un cambio físico que convierte en ceniza, una combustión esperanzadora que da calor; pero no voy a seguir rebuscando para encontrar una vaga relación entre el fuego y esta canción, simplemente el rollo de esta queda bien delante de una hoguera.
"Come mothers and fathers
Throughout the land
And don't criticize
What you can't understand"



Es bastante probable que hayas escuchado la versión de Ram Jam y no la original, y también te pasará con la versión que hacia Nirvana de Where Did You Sleep Last Night.
Una canción a capela y con una sencilla percusión que funciona a la perfección en este contexto.



Ravi Shankar es el músico que más años ha estado activo (sacando discos y tocando en directo), supera a los rolling. Su género es el Raga, música india; por lo general sus canciones son de larga duración y muy… espirituales, ácidas.. pero ácidas de una manera muy diferente a la música occidental. Aunque esta tiene una composición muy diferente a su rollo habitual.

Otra canción del Bobby.


Según la película de los Doors de Oliver Stone, la cual a pesar de ser bastante buena cuenta con bastantes fallos históricos, compusieron esta canción en el desierto durante un viaje de peyote; esta información no es para nada fiable, pero quien sabe, realmente pudieron haberla compuesto de este modo.
Es una canción mística, con una melodía tribal, tiene ruidos que te transportan al desierto.




Una canción tradicional nativo americana, mística, no te hace reflexionar, pero te deja ensimismado; anula la existencia de todo lo demás de un modo diferente a como lo hace cualquier otra canción que haya escuchado, y lo hace de la misma manera que lo hace un pequeño fuego controlado.



Para acabar este temazo de un grupo nacional que viene que ni pintado en este [RM]


RLG Alternative Party - Reedición



#nofuimosnosotros

Artículo original colgado el 3/3/14

Aclaración sobre el post y la fiesta.

Evento de la fiesta de este sábado 28/06/2014

Como la mayoría habréis sabido, intuido, enterado, presenciado o visto en el telediario, el viernes NO montamos una fiesta de carnaval alternativa, underground, privada, clandestina y multitudinaria en nombre de Random Local Guys. La fiesta empezó como una inocente quedada de colegas, luego una cena con amigos, luego lo tengo todo un poco borroso y la siguiente escena era como la escena de una película que debería llamarse La Rave de Dios. Lejos de ser esto una crónica completa de la fiesta de 12 horas que nos marcamos, quería comentar un par de cosas para las futuras generaciones que lean esto y también de cara a la próxima fiesta.

En la NO fiesta de fin de año calculamos que pasaron por la fiesta unas 50 personas. Lo que en su momento nos pareció una barbaridad difícil de igualar. Según el fiable registro combinado del staff de la fiesta y las fotos que no han ido apareciendo, podemos, aproximadamente, decir que a lo largo de la noche pasaron de forma ficticia 120 personas en esta. Debido a continuas idas y venidas es difícil decir en qué momento tuvimos más gente de cuerpo presente, pues la gente iba y venía a voluntad y todo intento de controlar eso está condenado al más profundo fracaso. 120 personas quizás no son muchas para una sala de fiestas, un concierto o para un pub un sábado por la noche, pero para ser una fiesta al palisimo y porque si, y con la calidad de los liantes que tenemos, es una fiesta que no tiene nada que envidiar a ninguna que hayáis visto en series y películas.


La idea era hacer una foto estilo "Última Cena" con Jesús y once discípulos, pero es que la gente ve una cámara y se tiran encima como lobos.

Uno de los motivos del NO éxito es que NO apreció gente a montones que ni conocíamos pero eran colegas de alguien y resultaron ser muy majos. Eso es exactamente lo que decíamos cuando Jesucristo se alzó en la santa ciudad de Jerusalén para decir delante de la multitud expectante: “Traed colegas, y que esos traigan otros colegas, y que esos traigan alcohol; pues serán bendecidos”. Ese espíritu es el Summer Spirit 2013, el Next Level y el Alternative Party. Al principio intentamos ir conociendo y saludando a todo el mundo que iba entrando, pidiendo su “Personal Hit”, explicando cómo funcionaba el sistema, pero cuando la situación ya se fue de control y pasó cierto punto crítico de asistencia, dejamos que la fiesta simplemente siguiera su curso. Y fue genial, no se desmadró y todo el mundo lo petó mucho. 

En cuanto al alcohol, hierba y drogas en general durante la fiesta que nunca ocurrió, se vivió una realidad alternativa donde todo el mundo tenia de todo y sino, alguien se le ofrecía; la gente entraba, se les ofrecía una cerveza o aparecía algún porro de algún lado y a vivir la vida. Ojala, y repito, ojala, esto funcionase siempre así. En cuanto a cogerme cervezas de la nevera, para eso están, no me voy a beber 5 packs de 12 yo solito, ¡pero no las dejéis a medias! El niño Jesús llora si se desperdicia priva tanto si se cae como si se queda sin gas. Aunque contando con alguien que transforma el agua en vino, no había mucho problema con el alcohol.



Vídeo de otro día que no tiene nada que ver.


Hubieron algunas cosas negativas, eso sí. A Batman le dio por echar a todo el mundo fuera del montclar de casa del cristian a las 8 de la mañana según me han contado, se perdieron algunas cosas, la música falló en algún momento y alguien se quedó muy pasmado; pero es que no podemos estar en todo. Pedimos disculpas sobre todo por los objetos desaparecidos que intentaremos recuperar y por lo de Batman; la próxima vez aseguraremos poder quedarse a dormir, tendremos algún sitio para dejar las cosas y la música no fallará a las 5 de la mañana.

Hablando de música, a destacar el trabajazo de algunos chicos que estuvieron poniendo temazos hasta el amanecer, haciéndonos bailar hardcore a las 12 de la noche o haciéndonos cantar Queen a pleno pulmón. Sonó metalcore, power, rock clásico, electro, dubstep, hardtech, openings d'anime en catalá, indie, punk... Por motivos obvios no pudimos poner tantos personal hits como nos hubiese gustado, y es que los DJ que entran quieren poner su música y tampoco había tiempo para explicar cómo funcionaba todo exactamente; además, había como 70 personal hits diferentes, algunos de los cuales no había escuchado nunca. Los recopilaré bien puestos y colgare la lista por aquí algún día de estos.


Otra foto de la que no tengo memoria alguna de otro día que no tiene nada que ver.

En general, damos las gracias a todo el mundo por no venir, en especial a los que hicieron un esfuerzo o no conocían demasiada gente. Ahora nos conocemos mucho mejor y en la siguiente (¿alguien ha dicho principio de verano?) fiesta va a ser mejor aún; calor, juegos, camisetas oficiales y buen rollo; y eso que esta última ya ha sobrepasado muchísimo las perspectivas que teníamos en ella y es más grande que cualquier fiesta de este tipo de la que almenos yo haya oído hablar nunca. 

Estas fiestas, más que un hecho aislado, con una parte del proyecto Random Local Guys; una culminación de nuestro estilo de vida, que se filtra en nuestra actitud y escribimos en nuestros artículos. Porque las palabras, aunque poderosas, no bastan; por mucho que ligues con desconocidas en Facebook, por muy gracioso que seas en Twitter y por muchos reblogs que tengan tus fotos en Tumblr, si no te apuntas a música, alcohol, colegas, sexo y hash en la vida real, solo eres un chico local cualquiera.





Edit: Este artículo ha sido resubido y ligeramente alterado. También aprovechamos el hype para anunciar otra no fiesta, esta vez en un sitio distinto, y por lo tanto, de características un tanto diferentes.

Evento de la fiesta de este sábado 28/06/2014