Actualización general RLG






Honestamente, ¿qué tiempo no es tiempo de cambios?

Ser joven, estar lleno de vida e irte para siempre a vivir BCN a perseguir tus sueños es tan 2014. ¿No os lo habían contado? Ahora lo que se lleva es huir de vuelta a casa de tus padres y consumirte lentamente en tu propio gran lodazal.

En Random Local Guys siempre intentamos mantenernos a la vanguardia de las tendencias.

Nos hemos alzado, dejado y vuelto a fumar porros, caído, huido hacia adelante, empezado una carrera de historia clásica, publicado un disco de hardcore, dado media vuelta y vuelto a avanzar más veces de las que podemos recordar. Hasta no hacer nada, en su intensidad, ha sido una traición a la mediocridad. Dejamos de dar fiestas, dejamos de escribir, a veces hasta de hacer o escuchar música y nos retiramos a un apacible lugar esperando pacientemente a que los lobos llamaran a la puerta para saludarlos como a uno más de nuestros amigos. Random Local Guys es lo que es, y siempre lo ha sido. RLG siempre hemos sido nosotros, siempre ha sido quien ha formado parte de él, y lo que nosotros hagamos ahora con ello será lo que él sea. ¿Una organización para montar fiestas? ¿Un grupo de pretenciosos pseudointelectuales? ¿Unos chicos que eran y ya no son? Nosotros somos los verdaderos responsables de nuestra imagen, y los culpables de que, para muchos, fiestas sea lo único que hacemos; y al desvanecerse ellas debido a la muerte de nuestro espíritu, también nosotros.

Imaginemos una dramática secuencia en blanco y negro de los lugares ahora vacíos donde hemos vivido todos aquellos momentos tan épicos y guardemos un minuto de silencio.

No hemos vuelto, no habrá fiesta de fin de año como tantos nos habéis pedido por las calles y bulevares de esta humilde ciudad, entre otras cosas porque no tenemos medios ni voluntad para ello.

Volvemos a escribir. Sin la misma frecuencia ni estilo, porque lo tiempos cambian; pero hace ya meses o años que sin mucho ruido hemos vuelto a ello. En lo que respecta al blog tanto [vida sedentaria] de cristian como [deseducación] y [capítulo] de jvgay, los tres proyectos en construcción, sean probablemente lo más trabajado que hemos hecho jamás, tanto a nivel de contenido como por lo que significan. Seguiremos animando a la gente a escribir, pero no necesariamente bajo nuestra bandera, enlazaremos a quienes consideremos necesario e incluso a nosotros mismos escribiendo en otros lugares.

De los conceptos fundacionales de RLG, algunos resultaron obviamente más prolíficos que otros, y a mi parecer, algunos han resultado ser imposibles, demasiado ambiciosos o necesarios de una masa crítica de actividad que por una razón u otra nunca llegamos a alcanzar así que tendremos algunas actualizaciones.

Por un lado, estará nuestro siempre amado y recordado random local guys, la organización en sí, las personas en sí; quizás con futuro en expansión, pero siendo ahora redefinido por las personas que es. La página oficial hasta ahora, randomlocalguys.com, redirigía automáticamente al blog y lo definía como núcleo. Eso ya no será así. Será una página de entrada, un enlace a otros lugares; y lo que esas páginas constituyan sean, bajo nuestro sello o sin él, serán lo que RLG sea, sean proyectos conceptualmente independientes o no. 

A partir de este momento, todo proyecto anteriormente existente es independiente de la marca general, y las personas que participen en él de forma directa y no como colaboladores no serán considerados parte de la organización. El blog seguirá siendo uno de esos proyectos, ahora bajo el nombre de Random Local Writers y formado por cristian, joan y por mí. Los miembros históricos será también una de esas páginas enlazadas, en una especie de baluarte o símbolo de la identidad ahora más liviana que rlg representa, bajo el nombre de Hall of Fame. No pretendemos volvernos a alzar como líderes del mundo libre. No será una explosión de actividad, no planeamos romper el silencio con un estallido: no hemos vuelto porque nunca nos fuimos.

Por el otro lado, quedará el objetivo, demasiado ligado en sus orígenes al peso de pertenecer a una organización, de ofrecer un espacio de desarrollo personal fuera del espectro social. De encontrar personas, que estén en su propio proyecto del tiempo personal, y sin alterarlo, conectarlas con otras. Eso es algo que siempre hemos hecho y haremos desde la propia voluntad, ahora quizás más desligado conceptualmente de RLG y ninguna función ni identidad mezclará una con la otra. Desde aquí, por su propia naturaleza, buscaremos la actividad de las personas que nos rodean, les animaremos a realizar sus proyectos y participar en los nuestros sin que ello constituya formar parte de nosotros ni ninguna obligación, y por activa o, en consecuencia, también buscar durante el proceso encontrar personas activas para alzarnos a nosotros mismos otra vez.

Lo demás, solo el futuro dirá. ¿Alguien hará algo que terminará siendo enlazado como Random Local Music, Random Local Gaming, quizás hasta con otro nombre u otro propósito que no sea alzar nuestra más identidad que organización? ¿Habrá alguien, entre nosotros mismos o del infinito potencial el mundo, que haga algo con su propio nombre por sus propios motivos, o quiera recuperar el nuestro y ser parte de nuestra identidad, digno de ser llamado y celebrado como Random Local Party una vez más?

Resumen para vagos: proyectos como el blog mas separados de organizacion principal, de momento no mas fiestas porque estamos hechos mierda.



[Vida Sedentaria] Capítulo II


Maldita sea.



Ella vuelve

Lo que pasé casi un año esperando, cuando consigo no depender de ello sucede, tal como sentía que pasaría, maldita sea.

Ahora estoy acojonado; primero desee que no estuviera pasando, a la vez que entraba en un fuerte shock. Esa noche no me pude dormir hasta pasadas las seis de la mañana, el dolor de cuello era mucho más fuerte de lo habitual, estaba tan hinchado que me costaba respirar.

Joder.





En poco más de un día pude ver la parte positiva y estar feliz, pero aun no he podido asimilar del todo esta información, en el punto en el que estoy ahora, pienso demasiado, me emparanoio, me dejo torturar un poco por mi mente, y no mola, por el amor de Dios, mis días dan asco; son una guarrada, un pésimo y triste esfuerzo perpetuo por colocarme más y más, pero sin lograr hacerme dejar de sentir este amargo e intenso desagrado. Mi mente se nubla, mis conexiones hacia todo se bloquean y mi cuerpo ya se resiente de este último mes desayunando té verde con porros y acostándome fumando, cayendo rendido al sueño con él en mi boca.

Me sale la última muela del juicio, tengo toda la zona inflamada y me duele al abrir la boca, fumar aumenta el hinchazón, y tengo que comer por el otro lado, que es el lado malo, mi moribunda y mal empastada muela inferior está al límite, nunca mastico con ella porque me duele y ahora tiene que hacer todo el trabajo. Desde hace dos semanas después de cada comida mi estomago ruge como si unas mariposas diabólicas, carnívoras y muy hambrientas y ansiadas de libertad, luchasen por escapar de mi aparato digestivo a base de devorar su túnel de salida.

Maldita sea mi condición, que me mantiene preso voluntario por cobardía, esclavo por pasión; aturdido, esperando el momento para actuar y mientras este no llega todo lo demás se mantiene en movimiento, acercándose y alejándose consecutivamente sin seguir ningún orden o patrón que pueda reconocer. ¿Cómo afrontar tu vida, futuro o día a día cuando todo lo que deseas dentro de todo el universo conocido es a la vez absolutamente todo lo que no puedes conseguir? ¿Cómo ser capaz de ver las luces a nuestro alrededor cuando tus ojos se mantienen fijos apuntando hacia la dirección prohibida, perdiéndose en ella y causando esa tan famosa ceguera?

¿Cómo lograr el coraje para atender estas graves heridas, inevitablemente ignoradas por aprendizaje y que duelen desde la profundidad del pecho o el estomago y que pueden subir al cuello?

¿Cómo aceptar unas condiciones de partida que me dejan en una desventaja tan evidente y ridícula?

Puedo formular muchas preguntas pero solo hay una respuesta.



Maldita sea mi condición.


Poco a poco me alejo de esta fuerte conexión con el mundo donde vive la música, de este flujo perpetuamente abierto de la creatividad del que estoy tan orgulloso de haberme conectado al fin. Sé que al retomar ligeramente el equilibrio volverá.





Negué mi oscuridad, pretendí extirpármela para salir de mi depresión y creí haberlo hecho; lo que me llevó hacia el más terrible de los bosques en los que me he perdido. Se pueden cambiar cosas de uno mismo, pero antes se necesita de aceptación para construir a partir de tales condiciones; el enfado y la negación a la hora de tomar una decisión así convierten el supuesto ritual de liberación en un atentado hacia tu propia persona. Maldita sea.


He aprendido que hay algunas cosas que inevitablemente, si hablas de ellas te cagas en ellas.

Sin embargo hay otras que si no hablas de ellas obtienen poder y pueden adquirir demasiado control sobre uno mismo.


No quise encontrar la luz tan pronto, maldita sea; yo quería aprender a nadar entre esa condensada masa negativa y permitir que me engullera cuando creyese que era la hora. ¿Ahora qué? Quiero lograr algo, tener una jodida vida; yo no contaba con querer vivir, esto es nuevo para mí y no sé cómo enfocarlo. Maldita sea.

Supongo que habría podido ser peor si hubiera seguido ese camino; y mientras pienso en dónde puedo encontrar otro papel pequeño arrugado ya he perdido todo el sueño, y no se me ocurre ningún otro posible cobijo que acoja la reconfortante pieza que me queda para completar el puzle que supone la gestación y nacimiento de cada canuto.

Y mientras sigo pensando dónde puedo encontrar otro papel pequeño arrugado, ya he perdido el interés en escribir, por lo menos hasta que no busque un poco.

¡He encontrado un puto librillo de raw casi entero!

¡porro!

La de noches que me he quedado sin fumar mientras este librillo esperaba el azar de nuestro encuentro, mi tan desarrollada desesperación que me permitiera ascender a un estado de lucidez en el que el encuentro fuera posible.

Mientras enciendo mi “L”, torno mi cabeza hacia la ventana esperando los primeros rayos de Sol, pero todavía no se dejan ver, escucho Joy Division, profundizo por primera vez en su obra y encuentro en ella todo lo que siempre supe. Y me fascina. Cuanta proximidad.






Ella vuelve, y yo no sé cómo demonios enfocarlo.


Me martirizo demasiado, poco comparado con como solía hacerlo pero más de lo que quisiera, aunque es normal; aún sabiendo que no tengo nada por lo que preocuparme, que simplemente tengo que dejarme guiar por lo que sienta en la tripa y tener una actitud positiva y abierta.


¿Habré perdido el control otra vez?

¿Otra vez?

Yo ya no sé.

Pero pensar en cómo nos sentiremos la próxima vez que toquemos juntos, que mezclemos nuestras voces; despeja las nubes enturbiadas asentadas sobre mi espíritu durante un rato, y me inunda con una ola de enorme felicidad que logra ponerme los pelos de punta. Es una sensación tan mágica y de una luz tan pura que logra ahuyentar los colores rojo, azul y negro.

Imagino y divago, pienso y siento, sentado en mi cuarto con los primeros rayos de Sol sobre el techo; el canuto aun dura, sigo sin sueño, me podría dormir pero en realidad no quiero, Joy Division sigue emergiendo desde mi estéreo.

The Last Time





4


Hijo, hoy te voy a mostrar algo que ha permanecido como herencia de nuestra familia desde generaciones enteras. No estoy muy seguro de donde proviene, pero mi padre, y su padre antes que el, aseguran que de un tiempo anterior a que los hombres conquistaran las galaxias, mucho antes de la división del imperio y mas allá de toda memoria escrita.

Me pregunto que clase de objeto es

Oh no, no es ningún objeto, nada hubiese podido sobrevivir tantos millones de anos sin deteriorarse. Es una canción.


3


[Computer Rendering]

...

...

[searching results with the specified tags]

...

[No Results Found]

[Random Alternative File Reproduction]

...

[Reproduction Manually Cancelled]

[searching results with modified tags]


2


Dos técnicos se encontraban delante de una especie de armario de color blanco, en una enorme sala llena de ellos cuyo final no parecía apreciarse a simple vista. Nos encontramos bajo tierra, varios kilómetros bajo la tierra de unos de los planetas que constituyeron el corazón tecnológico y cultural de lo antiguamente conocido como Imperio.

 - Ya está, esta seguramente sera la ultima copia de seguridad nunca hecha de todos los archivos pertenecientes a los tiempos primitivos.

 - Es una pena, aunque nadie consulte nunca esto, son necesarios miles de millones de anos de esfuerzos para mantener viva toda la cultura, por nimia que sea en comparación, de los primeros instantes de nuestra especie, pero solo unos siglos de irresponsabilidad para que se pierda para siempre en el olvido.

 - Me pregunto de que hablarían esas gentes, tan al principio de los tiempos.

Pero su compañero seguía con sus disquisiciones políticas.

 - Es que no me creo por ningún lado que no haya presupuesto, que es en comparación unos pocos hetzabites de información con toda la información inútil que se amacena diariamente.

 - No se trata del presupuesto, es el desencanto general, la perdida progresiva del sentido común de humanidad.

 - Eso ha sonado muy filosófico.

 - Pero es verdad, si no hubiese sido ahora hubiese sido dentro de mil anos, pero algún momento tenia que ocurrir. La humanidad esta cansada de vivir, y de recordar, hay demasiado dolor en el pasado.

 - Otra explicación es que simplemente a nadie le interesa lo que hacemos.

 - ¿Es que tu, has mirado leído o escuchado alguna vez alguno de los archivos que hay aquí realmente, algún libro, articulo, imagen, fragmento del gran conocimiento a punto de ser para siempre perdido y que aparentemente tan importante te resulta ahora mismo?

 - Bueno, siempre hay una primera vez.

 - Y una última. Que te parece este archivo, es un audio en un viejo formato y tiene misteriosamente alguna reproducción, no como ese gran mar de ceros y ceros. ¿Le damos una oportunidad?

 - Quizás tenga algo de especial.

 - O quizás sea solo una anomalía o tenga coordenadas probables para el sistema Fischer de reproducción aleatoria.

 - Quizás.







- ¿Que te ha parecido?

 - Es difícil de decir, no se parece a nada de lo que ahora entendemos como música, es como...

 - Arcaica, primitiva. No entiendo casi ninguna de las palabras, y pensado asi, es bastante mas razonable que nadie quiera asumir esfuerzos en mantener algo que nunca vaya a poder leerse otra vez.

 - Si, pero también tenia algo de, mística, no sabría como expresarlo.

 - Era rara, ¿verdad?

 - Muy rara.


1


 -You're lucky to been born in a place like this.

 - Why?

 - You have much to learn yet, but dont worry you will have time, plenty of time. When we discovered the secret of aging, people would like to live forever, like a dream and a never fading star and see the history in front of our eyes. But slowly, like the galaxy himself, soner or later, we grow tired.

 - I dont see the relation between this planet and that.

 - Thats why I am here, I am tired, I gave up the life science got me. I've been lonely too long after my father left us. This planet is the kind of planet olding people retire to die. Its lovely, i wonder if it its caracteristics have something to do with the hearth of human being. I dont know why, the green, the water, the sea and the inestable atmosphere, missing in the usual terraformed planets. This one is natural, and yet seems rarely suitable for us. We feel home, even if we didnt been born here, You're lucky to have a place like this called home, and we retiring here is the proof.

 - I see, this is indeed a beatiful palace. Its not like the green cold stone ones, the ones where most people live. I should, but i dont know if I would to really go there. Its a world of decay, where only envy and evil grow.

 - You will, and you will do well. You have to live your life. Make a difference up there, let the life and magic of this place flow through those mazes of metal shroud.

 - You won't be here when i come back, am I right?

 - I fear I wont, but dont be afraid of death like primitives were. No, i dont come here to die but to part ways with death.

 - You were like a father to me.

The old man started to cry, the last in his own legacy. He excused himself, but instead of just hide their tears he cursed himself for not doing this before, and came back with some strange object, never seen in thousands of years.

 - Like if you were my son, i will pass you my deal, the one my father, and his father before him passed away and now vanished from existance.

 - What the hell is that... thing

 - Thats the solution of the problem. My deal used to be a file, now forever lost, in the void of random access memory decay. It contained a song, a really old one, wich, lucky us, i memorized long ago. Its not the original, but adapted to the likes of this object and my dirty old voice, will do the thing. Get ready






 - So, what do you think?

 - Its... like really really strange. I dont know what to say. I cant understand most of the words, and the song itelf its strange, mysterious. Do they talk about the original planet, the primitive times?

 - Maybe. I cant comprehend most of it, like you, I only memorized the sounds. Do you liked it? Im impressed, you can apreciate something that complex and distant from our age. So diferent from today's sounds.

 - Of course I liked it. Play it again! Please!

 - No, its too late, im too old, and the song is too long; and you have an important trip tomorrow

 - Please...

 - I am too tired, sorry. it doesnt matter how many times I play it, I should had teached you this song ages ago, you wont remember it anyway from just one more play.

 - I will remember it! I will always remember it! Just one last time!








 - Woah.

 - Now, go home before your parents start worrying about and blaming me afterwards.

 - One last question.

 - One last time, one last question... Cmon, say it!

 - What does the song mean.

 - I already said I dont know, tho long I though about it when in my youth...

 - Then what do you think, what do you think it does mean?

And then the old man, knowing that it will be maybe the last time that song is heard, talked of or even remembered, looked at his young friend, released at the dark times of the fading galaxy, and saw life. Then, after a brief moment, turned and looked up, and saw in the starry night how all he really knows, and the primitive man also know, that all he ever lived and witness although vast and atemporal; its only a gasp, a single note, lost in the future history of the cosmos.

 - I think, my son. 

I think it is a song of Hope.


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[Vida Sedentaria] Capítulo I


(Recomendación musical para acompañar esta lectura, el disco que he estado escuchando una vez tras otra durante la escritura y edición de la misma)

Apenas llevo veinte minutos sentado y ya debo haber cambiado de postura al menos cinco veces, combinando entre subir, bajar o entrecruzar mis piernas sobre el puf de debajo de la mesa donde tengo el ordenador, y  cambiando el punto sobre el que apoyo el peso de mi espalda, reposándola sobre distintos puntos por debajo de los omoplatos (por mis dolores recurrentes y facilidad de contracción en la musculatura de esa zona) alternando con apoyar todo el peso sobre la pelvis, manteniendo mi columna recta. Anteayer, tras unos días al borde del resfriado en los que fumé como un carretero, justo antes de ir a cenar con unos amigos me tomé un lyrica, el cual recién había probado por primera vez, y una vez allí lo combiné con vino; ya había mezclado fármacos con alcohol, vino tinto también, fueron benzodiacepinas, unas cuantas; bebí con cierta precaución pero el resultado fue óptimo y acabé por casi acabarme la botella, fue un colocón limpio y muy agradable. Esta vez estaba siendo muy diferente, las dosis eran ridículas en comparación, pero estaba obviando el factor refriado; cada calada que le atestaba a un porro me debilitaba un poco más, haciéndole más fácil su función al virus que tenía sobre mí, esperando un momento de flaqueza para actuar; cada trago de vino intensificaba mi recién aparecido y ligero dolor de cabeza a la vez que me embriagaba e intensificaba el efecto del lyrica, colocándome bien vamos.

El asunto terminó temprano, a las doce estaba en casa y nada más sentarme dónde permanezco ahora, fui consciente de que iba más ciego de lo que pensaba, apenas tenía recuerdo de lo que acababa de pasar, tan solo el de alguna conversación, pero no de imágenes y entonces me asaltó la duda de hasta qué punto era agradable y hasta dónde llegaba el malestar, ante esa duda, como no, me lié y encendí un canuto; me ayudó a no enterarme de qué me estaba pasando pero evidentemente empeoró la situación, tenía la nariz taponada y me dolía, la mucosidad me provocaba una fuerte presión en los tímpanos, especialmente en el derecho. Pasé un rato charlando con mi hermano y al estar de vuelta aquí, mi escritorio, reanudé el fumeteo y estuve hablando con un par de personas por fb, medio que ya nunca uso para eso y hecho de menos. Ya eran las dos, mi estado había empeorado y no tenía nada de sueño; es difícil describir cómo me sentía, ya que la funcionalidad de colocarme aquel día consistía en no sentir, diría que no se parece a otro estado que haya experimentado, era sucio, muy sucio, contaminado, sobrecargado, con un poquito de pesadez y mareo; evidentemente mi modo fumador automático estaba activado así que me acabé ese porro con la falsa sensación de fortaleza que te proporciona el alcohol y entonces me percaté ligeramente de la situación rara y peliaguda en la que me encontraba.





Tras un rato incomodo, sin nada que hacer y viendo que para nada podía fumarme otro porro, decidí que debía dormir para que eso se pasara; pero si pretendía buscar el sueño no lo encontraría, ya me he visto en esas, así que cómo de costumbre engañé a mi cerebro, haciéndole creer que no quería dormir, tumbándome en la cama escuchando música tranquila con la luz encendida; para relajarme un poco, sin pretender dormir y muy atento acerca mi mismo, mi cuerpo, mente y espíritu; permitiéndome ser consciente de "yo" por primera vez ese día. No debía haber pasado mucho desde que el ordenador marcó las tres cuando "sin estar buscándolo" (guiño guiño) me entró sueñecillo, mi cuerpo estaba a gusto y relajado, mi mente seguía enturbiada, y permanecía el dolor de cabeza, pero se adentraba en un estado de somnolencia casi irreversible y en ese momento… ¡PUM! Me levanté, apagué el ordenador, la luz y la estufa y volví a acostarme; ¡la jugada perfecta! No tardé en dormirme.

Para mi desgracia ese mal no había hecho nada más que empezar, y al dormirme le abrí la puerta a la que llevaba días tocando, y que esa noche prácticamente aporreaba.

Apenas recuerdo lo que pasó, fue una de esas experiencias que solo tienen validez en el mundo onírico, tratan conceptos, formas, cuerpos, situaciones, que no existen en la vigilia. Fue terrible, desesperante; me desperté entre las cinco y las seis, y en el mismo instante que fui un pelín consciente todo desapareció. Recuerdo la transcripción que hizo mi cerebro para tratar de entenderlo, simplificando el asunto, desnudándolo, yendo a su estructura, el esqueleto de la experiencia. Me hallaba en un mundo gris oscuro, con tonalidades ocre dorado muy apagado, la extensión de ese mundo no iba más allá de un par de palmos desde mi cara y allí apenas existían cosas, era consciente de mi existencia, pero no de mi vida, mi persona ni absolutamente nada externo a ella, no formulaba ningún tipo de pensamiento, me invadía un malestar indescriptible e inmensurable a lo que se añadía el dolor en mis taponadas fosas nasales, la percepción de que mi oído derecho iba a reventar, y el plato fuerte, una especie de "fuerza mayor" (de la que creo que no era del todo consciente entonces) me mantenía realizando una acción desagradable, que yo deseaba no hacer y que tan sólo duraba dos segundos, de manera continua, sin parar. No tengo ni idea de que era exactamente, pero consistía en una especie de movimiento,rotando mi torso hacia la izquierda, adelantando la parte derecha de mi torso y estirando ligeramente mi brazo derecho; era mucho más que eso, es con lo que me quedé al despertar, pero esa acción provocaba algo de lo que me percataba, y detestaba, sin embargo no podía hacer nada para escapar, era un maldito trabajo en cadena, con una atmósfera tenebrosa, cargada de malas vibraciones; casi como si esa acción creara energía negativa, cómo si Satán me tuviera en su sótano trabajando para enviar energía negativa al mundo, empezando por mí mismo, siendo yo la fuente de esta; ¿he dicho trabajando? Trabajando cómo su esclavo cautivo.




Mientras dormía, aquel era el único mundo que conocía y lo comprendía, dejé de comprenderlo mientras retomaba consciencia y me acercaba a despertarme, que apenas duró varios segundos; todo lo que he usado para describirlo son metáforas, la sensación y el funcionamiento son ese, pero el envoltorio, lo palpable, se desvaneció; y doy gracias por qué así fuera, aunque en estos casos no hay otra.

Estaba despierto en mi cama, con un extraño dolor de cabeza, la clarividencia de que mis cavidades nasales y tímpanos iban a reventar y todo el ambiente allí dentro enturbiado, sucio y penetrante; no tardé ni treinta segundos en salir por piernas. 

Una vez abajo comí algo, me tomé un paracetamol y me senté en el sofá, lideré varias expediciones al pasillo en busca de una manta, explorando el armario dónde solían estar. Finalmente, tras repasar el mismo estante unas cuantas veces, encontré algo y de vuelta al sofá me recubrí con ese cacho de tela. El ambiente allí no era virgen, no me sentía muy cómodo en él, pero estaba libre de esa oscuridad de la que huía, de la que el epicentro ahora era mi habitación. En algo más de media hora empecé a dormirme y noté como se ennegrecía mi alrededor, volviendo aquello de lo que huía, pero con un pequeño esfuerzo lo mantuve a ralla, no le permití entrar y pude descansar.




Al día siguiente me desperté enfermo, con algo de fiebre y muchos mocos, pero pudiendo haber descansado; obligado a pasar al fin un día entero sin consumir marihuana tras casi tres semanas empezando a fumar al despertarme y a durmiéndome incluso con el porro en la boca varias veces. 

Ya han pasado dos días y la lucidez que me aporta estar libre de THC me ha llevado a escribir este artículo, facilitándome estructurar frases y ordenar palabras para que tengan algo de sentido; lucidez ofuscada intermitentemente por una sensación proveniente de mi estómago que me pide que me haga un canuto, que fume porros, que permita entrar a la diosa del pasotismo y la atemporalidad, madre del falso bienestar y la inspiración, amiga de la gula y el apalanque, compañera de la apreciación de la música y la excitación sexual pero enemiga declarada de la cordura.

Mientras los anuncios de spotify me obligan a hacer pausas en el escribir, el paracetamol con 37mg de tramadol empieza a hacerme efecto, efecto que queda ofuscado con el fuerte dolor de espalda que me provoca llevar ya un par de horas sentado aquí delante; empezando la que pretendo que se convierta en una serie de escritos dedicados a los beneficios de este estilo de vida, a la atractiva vida del sedentarismo; la que decidí tomar en un punto culminante de mi vida,  hace ya unos cuantos años y que como todas las decisiones que he tomado a lo largo de esta, ha partido de unas condiciones inadecuadas, caracterizadas por decepción, enfado amable hacía mí persona y radicalización y asociación inapropiada de ideas y conceptos. 



Este camino ha penetrado y modificado profundamente todos los aspectos de mi vida, es lo que escogí, lo que identifico con mi persona y lo que hasta no hace demasiado me parecía positivo y lucía orgulloso. Ahora asomo la cabeza sobre el agujero que yo mismo he cavado y una bocanada de aire fresco me inspira y me da fuerzas para salir de aquí, para hacer la paces con mi cuerpo y encontrar el equilibrio entre alma/mente/cuerpo que necesito para poner en orden mi vida y entonces, el placer que siento al estar enterrado bajo tierra se sobrepone y vuelvo a agacharme, siendo arropado por el calor maternal que me otorga la oscuridad; hasta que la evidentes y conocidas consecuencias vuelvan a tomar el control de mi vida, tornándose todo en lo que creo contra mí y obligándome a sacar la cabeza de este maldito agujero, sólo para poco después volver a meterme.

El colocón de tramadol y el dolor de espalda me dificultan seguir escribiendo, he tardado prácticamente lo mismo en escribir los dos últimos parágrafos que la resta del texto. Principalmente ya no escribo nunca porque cuando voy fumado me cuesta mucho concentrarme tanto en leer como escribir, a lo que se le suma que no hay una jodida postura en la que pueda hacerlo de manera cómoda, a lo que se le vuelve a sumar que el fumar empeora mis dolores musculares acelerando la aparición del dolor de espalda una vez sentado en esta silla; nunca ha entrado en mis planes permanecer mucho en este estado, pero llevo dos años ya, sin embargo esta iniciativa no aparece para devolverme a la luz o retomar mi percepción de mi mismo cómo escritor, sólo quiero retratar los beneficios del estilo de vida sedentario.

Joan Colomo y la locura de los pueblos

Primer movimiento:





Hay dos formas de acercarse a la costa: desde la tierra, o desde la profundidad de las aguas.

Desde la tierra, acercarse al mar tiene algo de instintivo y ancestral; los pueblos del mundo que han crecido pintados de azul recuerdan durante mucho tiempo su profundidad y se encuentran conectados a él. Una imagen de un chico perdura en nuestro inconsciente, uno que durante algunos años va a la playa a jugar y bañarse con su familia y no hacer nada del otro mundo; pero que luego un día se gira y mira al horizonte una vez mas, y sin acabar de comprender, empieza a intuir su poder.

No importa donde me encuentre, estoy desorientado si no se hacia que dirección está el mar. Consecuencias quizás de haber nacido en un pueblo física, espiritual y eternamente dividido entre arriba y abajo. Cuando se esta perdido, aquí hay que tomar todos los caminos que bajan, y al final del descendiente sendero, haya lo que haya tras él, te puedes reagrupar y reorganizar. No es una cuestión de que la posición sea exactamente relevante al problema, la cuestión es que el mar tiene que estar ahí. Los años que me pasé en barcelona no creo que me acercase mas de dos veces en total, pero su presencia y la extraña seguridad de saber donde esta mantenían el sentido al levantarse y encontrarse en una habitación oscura sin ventanas ni casi, puertas.

Todo cambia a las personas.

En este lugar, la vida parece diseñada para ser recordada mas que para ser vivida. Inevitablemente los recuerdos de tu juventud se amontonan alrededor de la arena; el verano, las fiestas de agosto, el hecho de que cuando quedes con una chica y no sepas que hacer con ella acabéis andando hacia abajo, hacia el límite, a la ermita mas alta o el faro mas lejano. Por desgracia no se trata solo de nostalgia, poco a poco ya no es lo mismo, tu no eres el mismo y también el verano, las barrakas y las chicas han cambiado; no solo parecen no ser ya para ti, sino que también se desvanecen ante los demás. La población envejece, y el espíritu lo hace con él.

En formas cambiantes pero efectos parecidos, a lo largo de los tiempos los barcos entrando y saliendo han forjado el carácter de generaciones enteras. La perfecta impredicibilidad, de si ese grupo de pescadores, padres, esposos y abuelos, va a volver nunca de una noche de tormenta; de si los que son tus amigos de siempre se van de un día para otro van a formar parte realmente de tu vida como antes lo habían hecho, de si esa gente que viene en grandes navíos tiene buenas o malas intenciones, de si entre estos turistas va a haber la chica con la que siempre he soñado o habrá el chico soñado para la chica de la que estoy enamorado el resto del año.

Quien seré yo a su lado, aunque brillante en comparación a otro aburrido chico de siempre, frente a lo que puede ofrecer la impredicibilidad de las aguas.

Las condiciones duras forjan afirmaciones fuertes, totalidades y absolutismos; pero el clima cálido y cambiante, no la estabilidad ideológica, crea a la vez personas capaces de alimentarse de grandes, quizás ingentes, cantidades de fuerza. Siempre estamos a un paso, de embarcarnos en un barco que ayer no sabíamos que existía, y partir; donde sea, a cuba, a LA, al otro lado del mar; de cualquier mar. No añoramos la otra orilla, solo queremos salir de esta. Tenemos un reactivo bajo la piel, una posibilidad mantenida en nuestra mente de en cualquier momento, irnos muy lejos. Aunque estemos bien, aunque no ocurra nada. Existe una extraña tendencia a salir de este lugar.

Todas las cosas, también las herederas de la situación geográfica de tu nacimiento afectan a quien eres, aunque creas que no te atañen a ti ni sean miedos reales que condicionen tu pensamiento, aunque nunca hayas perdido nadie en la mar ni temas hacerlo, aunque haga dos años que estás aquí y realmente no hayas ido a ver el mar; la profundidad transciende el contacto directo y el aire transmite las cosas que determinan el carácter de un pueblo. Quien sabe cual es el alcance de su poder. El espíritu etéreo del lugar y los miedos de tus antepasados reposan no en la posición relativa de la estrellas ni necesariamente el contacto directo con el agua; se encuentra en las rocas, en las personas, los caminos, el viento, las formas de los edificios. Podría haberse secado, que nadie se percatase de ello, y seguir en el subconsciente colectivo las consecuencias de su existencia durante siglos y siglos.

¿Estas seguro de que, después de todo, el mar está ahí?

No importa que lo sepas, a veces hay que abandonar la torre de cristal donde los artistas crean y eruditos admiran antigua sabiduría, y desollar al tierra con un azada, amarrar fuerte el arte de estribor, montar un andamio bajo el sol de agosto. y también de vez en cuando hay que ir a ver el mar.

Hay que ir, como el chico que recuerda y mueve medio mundo para volver. Porque aunque sepas todo lo que significa aún lo tienes que sentir, porque tu cuerpo tiene que reconocer el origen de las cosas a un nivel instintivo para que realmente puedas pensar. No hablo de ir a la playa, ni pararte en un mirador aprovechando que vas a otro sitio, no con el coche y dos amigos a fumar porros o lo que sea que os metáis. Solo, aunque esté a cincuenta minutos, andando, una jodida y fría tarde de abril. Te aconsejo decir a la gente donde vas y porque. Alude a teorías conspiratorias y a que en realidad no sabemos nada; Newton era un fraude, Tom Bombadil es el Rey Brujo de Angmar y que los mapas digan que la Costa Brava esta realmente en la costa pueden perfectamente estar mintiendo.

Uno se va acercando, desde cualquier lugar, dejando que el instinto le guíe sin seguir carreteras ni caminos. Atravesarás praderas y campos de arboles perfectamente alineados al lado de grandes vías de circulación. Arboledas salvajes y pequeños turones. Aquí el terreno es accidentado y no encontraras inacabables desiertos donde solo hay arena, ni desfiladeros sobre cañones sobre desnuda roca viva. Te acercarás, después de semanas creciendo esta idea en tu cabeza, sintiendo en tus pulmones el aroma del mar siempre queda un poco mas allá, el destino prometido, el recuerdo idealizado, y veras al fin el horizonte azul tendido sobre una linea de blanco que separa el agua del cielo y te preguntaras quizás que tiene de especial. Pero bajo tus pies no hay una agradable playa turística ni ninguna suave bajada para que puedas tocar el agua y fundirte con lo que has venido desde tan lejos a ver. Te verás sostenido, cinco metros mas arriba, donde ves por primera vez que el verde del camino, los arboles y las flores nacen en realidad de una piedra rojiza, dura y afilada en sus puntas, erosionada pero capaz aún de cortar.

La realidad te da la bienvenida con el repicar violento de las olas y el carácter antes intuido de un mar dócil se desmorona junto las castigadas por el oleaje paredes de los acantilados. Tu contemplas desde la seguridad de las alturas, y puedes ver al final que la sutil frontera entre el mundo cruel y la libertad del océano abierto es insondable mas que aquellos dispuestos a enfrentar a la muerte.



Aquí el viento es mas fuerte, sientes que no puedes estar aquí parado mucho tiempo o te vas a congelar, pues una chaqueta abierta y pantalones largos, suficientes para cualquier otro sitio a muchos kilómetros a la redonda, no son suficientes. Sientes que cuando te marches no vas a volver en mucho tiempo, pero te sabe a vacío, a que has venido a hacer algo mas. ¿Vas intentar, ya que estas aquí, alcanzar las aguas? ¿Vas a descender penosamente por el camino que te parezca mas accesible? Nunca te lo has planteado, ni quieres, ni tiene ningún sentido; pero tienes el abismo a literalmente un paso mas adelante. ¿Pero porque deberías hacer algo así? ¿Intentas demostrar a alguien que porque puedes? No. Te vas a quedar de pie, mirando el horizonte, pensando en tus mierdas. Harás bien. Esto no es dover, querido eric, aquí los acantilados tienen algo, que parece conducir a la locura.

A los hombres que fijamente, al viento, al mar, y a las cumbres borrascosas.












Segundo movimiento:


Hay dos formas de acercarse a la costa: desde la tierra, o desde la profundidad de las aguas.

Desde la profundidad de las aguas, el sol brilla con fuerza sobre el mar, ilumina los pueblos bendecidos con sus playas, sus calas de piedra, los arboles de los acantilados a dos metros del agua; el aire es limpio y el mañana parece prometedor, y en la lejanía se distingue una figura sobre las rocas: es Joan Colomo, (escuchar de fondo para leer el resto) vestido todo de blanco, con el pecho al aire y gafas de sol retro; tocando la guitarra sobre las rocas de Begur.







Todo lo que mantengo ahora lo voy a cambiar después

todo lo que parece cierto incierto es lo que va a parecer

todo lo que estoy diciendo te lo voy a decir del revés 

todo lo que podría ser no es para nada lo que va a ser. 





¿A que viene esto? ¿Que pinta aquí Colomo, a quien ya habíamos dado por olvidado, vestido de Julio Iglesias, haciendo paridas por el pueblo?

No se trata de una parodia de los videoclips de los artistas nacionales que durante los sesenta se grababan vestidos de dandis y vendían a una España franquista y cerrada su propia versión de las playas paradisíacas del caribe a una población empobrecida y decadente. No, es mejor. Es uno de ellos. Uno de esos extraños casos donde la parodia-homenaje transciende la critica y se convierte en el máximo exponente de lo que imita. Ese videoclip es el Quijote de los vídeos rancios con el mediterráneo, y la costa brava, de fondo a modo de edén de pacotilla.

En cierta secuencia, la cámara inicia un plano corto con él, y nuestra vista esta fijada; pero luego el plano se aleja, y en algún momento, que difiere para cada uno, nos damos cuenta de que todo a lo que estábamos fijados con la vista y con el alma; ideas, pareja, trabajo, nino bravo y el indio flautista es en realidad nada comparado con un fondo de el mar en movimiento, imperecedero, que se ríe de nuestra escala del tiempo y que hace ya rato se ve en pantalla que es en realidad lo que ocupa la gran inmensidad en la escena.

Unos locales, de fondo, durante toda la cinta, representan en total armonía y paz lo que podría ser la misma danza de la vida. Hipnotizan, puedes ver el vídeo sin casi prestarles atención un par de veces, y luego diez veces mas simplemente contemplando lo que hacen ellos, queriendo mas, y mas, de esa danza desconocida y extrañamente atrayente. ¿Lo entendéis? ¿Entendéis lo que significan? Esos somos nosotros, despreocupados y celebrando la vida con buena comida y buen vino, así es como nos vemos desde la profundidad. Realizando apaciblemente nuestra danza ritual, sea cual sea, ofreciendo nuestras chicas en sostenedores hechos con cocos y nuestra comida con platos de barro y coronas de flores. Raramente van a aparecer perdidos fuera de posición mirando el mar desde acantilados, porque cuando hacemos eso estamos ya fuera del cuadro.

Un mundo en el que nuestra identidad es ser un producto para el gran gigante. Vendemos recuerdos a otros, y por el rebote del destino recuerdos es lo que somos, y bajo el miedo de la futura y cierta nostalgia vivimos y perecemos.

Quizás no sea tan raro después de todo, tener la necesidad de salir de este lugar.

En la tierra prometida, no somos los primeros que crecemos en la ambición secreta de abandonar el paraíso. Cerca del mar, con las ideas de siglos preconcebidas sobre su romanticismo, tienes la sensación de estar viviendo para recordar después, y aunque sean malos momentos, temes la futura nostalgia que sabes vas a sentir por estos días. La nostalgia inunda cada uno de los rincones de esta ciudad. Sabes que vas a volver, por mucha fuerza por muy total, inamovible, haya sido tu decisión de no hacerlo nunca.

Derrotados, nosotros volvimos y nos vemos atados, incapaces de dar un paso mas; pero mas que un consuelo para nuestra caída, las aguas, los caminos, el cielo azul, la juventud, el sol brillante y la belleza de estas tierras es un irónico castigo por el pecado, y el deseo, de haber querido marchar de este lugar y aún no haberlo conseguido.

Sin ningún remordimiento, de la noche al día olvidamos y relegamos al pasado a Joan Colomo cuando sacó un disco que llevábamos meses esperando. De ser un héroe para nuestra pequeña generación y sonar en cada fiesta, cada noche en skull, de ser cantado sin necesidad de siquiera alcohol drogas ni oportunidad y símbolo de nuestra misma existencia como comunidad. De hablar con cristian acerca de entrevistarle para random local guys y tener que contar a alguien cada vez que nos lo cruzábamos por el raval. Pasamos meses sin mencionar su nombre. Sin decir una palabra ni siquiera mencionar que el disco no nos había gustado; simplemente desapareció de nuestras vidas. Lo aceptamos sin darnos cuenta, como un paso mas, natural e inevitable, que no había ni que hablar para entender, ligado a nuestra propia transición personal. Quizás no era ni culpa del disco, que aunque no nos hubiese gustado no tendría que haber como para desterrar al olvido a él y todo lo que había en otros días significado, quizás era porque era una de esas preciosas y únicas ocasiones en la vida que puedes renunciar a un ideal y echarle la culpa a la persona detrás, en vez de a ti mismo. Pues la mayoría de nuestros ídolos están ya muertos y su historia por lo tanto escrita; todo cambio relevante a su estatus significaría sin lugar a dudas una necesidad propia de liberación, quizás una idea demasiado pesada para alguien intentando ser libre de la carga de su propia existencia.

Un día, sin previo aviso, volviste a nosotros; y en los tres minutos que dura el vídeo el proceso de meses de desvincularte de tu figura y tu ideal desapareció. Pasé después una semana entera escuchando exclusivamente esta canción y otra luego mirando vídeos y escuchando viejos himnos recuperando el tiempo perdido en nuestra relación como si simplemente fuésemos dos amigos que se han distanciado y ahora vuelto a encontrar, sin rabia, sin enojo, sin proceso traumático. Pero ambos sabemos que no es así.

Me da rabia que hayamos sido después de todo incapaces de librarnos de ti.

¿Resulta la tendencia familiar?

La locura de los pueblos esta forjada por su historia, y también por la tierra en la que viven. Lo mismo que la imprediciblidad del mar y el efímero de la totalidad son endémicos a la masa de agua informe que llamamos el mediterráneo; cada pueblo de este mundo, esté en despeñaperros o shangai, encuentra su locura en algún lugar. Quizás los pueblos de las estepas, y de las tierra de inacabables campos de arroz ven su vida sin fronteras y ahí reside su locura, no menor que la nuestra; con el mundo y tiempo extendiéndose sin fin en todas direcciones por igual, en vez de únicamente hacia el otro lado del horizonte azul.

Una violenta linea de fuego pinta el mar al atardecer, Joan Colomo ya se ha ido, momento en el que sabes que has estado perdiendo el tiempo junto a un estúpido acantilado pensando tonterías (otra vez): en realidad no hay nada de malo con las cosas que haces, la vida esta llena de todo por lo que has luchado, hay cosas que crees, cosas que te gustan y cosas que no; pero el mundo no es tan radical. No quieres cruzar el mar en ninguna dirección, ni en particular ni en general. Los pueblos pueden tener carácter, pero en realidad no es tan definitivo ni tan importante, pues en todos lados hay buena gente y gente mala; y lo importante son las personas y al final las decisiones que cambian nuestra vida las tomamos nosotros.

La experiencia ha estado bien, pero ahora tienes que volver a casa; y pese a que la vida real carece de música defondo y no siempre es un remake de los sesenta, seguir con la danza ritual.





Joan Colomo y la locura de los pueblos

los acantilados de la locura

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